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jueves, 28 de octubre de 2010
Coca Cola II
En esta nueva comparación, nuevamente tenemos la imagen de Burn con su logo sencillo y resaltante, solo que esta vez se trata de un anuncio publicitario dodne la llama que constituye el logo del envase se ve reforzada por llamas de fuego que lamen el mismo, en un fondo de negros y rojos, lo cual le da más fuerza y algo de misterio a la imagen. Mientras, la imagen más "clásica" de Coca Cola muestra esta vez una poderosa imagen: una muejr hermosa y sensual con un vestido rojo, lo cual transmite una fuerte sensación de pasión y erotismo.
Mientras que las dos imágenes anteriores no se asemejan en nada, estas dos, si bien muy diferentes visualmente, transmiten sensación semejantes. Transmiten pasión, fuego, sensualidad.
Coca Cola: lo clásico vs lo moderno
Estas dos imágenes representan basicamente a dos caras de una marca. Por un lado, tenemos uno de los más antiguos logos de Coca Cola, un logo que probablemente iba impreso en las antiguas etiquetas de esta botella gaseosa. Se trata de un círculo amarillo que contiene dentro de sí diversos elementos tipográficos, entre los cuales resalta el nombre de la marca "Coca Cola" en la caligrafía que hasta el día de hoy la caracteriza. Carece de imágenes que actúen de atractivo visual.
Por el otro lado, tenemos la foto de una lata de Burn, la nueva bebida energética que Coca Cola sacó apenas hace unos años. En camparación a la otra imagen, practicamente carece de texto, apenas el nombre d ela marca y el eslogan. El claro centro de atracci´no visual es una enorme llama de fuego en el centro del envase.
Así, el antiguo logo da mucha información, mientras que el nuevo es bastante más simplista.
Por el otro lado, tenemos la foto de una lata de Burn, la nueva bebida energética que Coca Cola sacó apenas hace unos años. En camparación a la otra imagen, practicamente carece de texto, apenas el nombre d ela marca y el eslogan. El claro centro de atracci´no visual es una enorme llama de fuego en el centro del envase.
Así, el antiguo logo da mucha información, mientras que el nuevo es bastante más simplista.
lunes, 25 de octubre de 2010
Spots, spots, spots
Cuarenta y dos, ni más ni menos. Esa fue la cantidad de spots publicitarios que vimos hoy en clase. Cada uno de ellos duraba entre 30 segundos y un minuto, dando así un mensaje claro y conciso, de llegada directa, que pudiera imprimir rapidamente el producto en la emnte del consumidor. Cada cual con sus propias características, estos videos tenían todos cosas en común: actores atractivos, imágenes dinámicas, y música pegajosa.
Tanta publicidad seguida fue un tanto aturdidora, pero no por ello resultó menos fascinante, ya que ver estos spots constituye en cierto modo un ángulo del cual contemplar la sociedad peruana. Buscan mostrar algo que la gente quiere, algo que los peruanos queremos, es por ello que creo que ver publicidad peruana nos permite dibujar nuestra propia mentalidad. Es importante que el mercado meta se sienta identificado con la publicidad, y ahí radiaban diferencias entre aquellos spots dirigidos a clases bajas y los dirigidos a clases altas. Cada marca busca hacerme un lugar.
Tanta publicidad seguida fue un tanto aturdidora, pero no por ello resultó menos fascinante, ya que ver estos spots constituye en cierto modo un ángulo del cual contemplar la sociedad peruana. Buscan mostrar algo que la gente quiere, algo que los peruanos queremos, es por ello que creo que ver publicidad peruana nos permite dibujar nuestra propia mentalidad. Es importante que el mercado meta se sienta identificado con la publicidad, y ahí radiaban diferencias entre aquellos spots dirigidos a clases bajas y los dirigidos a clases altas. Cada marca busca hacerme un lugar.
domingo, 24 de octubre de 2010
Monopolio Electrónico
El día se hoy recibí una invitación inusual vía e-mail: a un juego de monopolio electrónico. Creo que tuve la reacción más lógica a una invitación de naturaleza tal: "¿qué carajos es el monopolio electrónico?". Parecida fue la reacción de las demás chicas que recibieron lel e-mail, ya rapidamente se avino un tumulto de suposiciones, cada una más absurda que la otra: "¿se juega a través de internet?" (lo cual generó un torrente de "¿debo llevar laptop?") "¿El tablero es eléctrico?", "¿Se trata de vende rpropiedades electrónicas?", etc. "Se juega con tarjeta de crédito" fue la para nada esclareciente respuesta de la dueña del juego. Yo, la verdad, no tengo tarjeta de crédito, pero decidí asistir de todas formas para curiosear este juego. ¿Gastarían las chicas dinero real?
En fin, apenas llgué a la casa pedí explicaciones respecto al tal "Monopolio electrónico". Resultó ser una versión mucho más "pituca" del clásico monopolio, donde la denominación más pequeña es 1000 y lo habitual es moverse en millones. Se podía adquirir propiedades americana tales como el puente de San Franciso y Hollywood (luego me enteré que el juego había sido adquirido en Los Ángeles). En lugar de la peiza habitual de perro, había un chihuaha dentro de una cartera, así como un televisor de pantalla plana y un jet. Y en efecto, el juego venía con tarjetas de crédito en vez de dinero de papel, y con una pequeña máquina para poner, sacar, y transferir el dinero de dichas tarjetas. Vaya con la tecnología.
El juego resultó ser muy divertido (como todo monopolio), y finalmente todas convenimos en que era muy "ecológico" jugar de esa forma, ya que no se gastaba papel en cientos de billetes.
viernes, 15 de octubre de 2010
A lo que se llega por fama y prestigio
Vimos en clase la película "Shattered Glass", protagonizada por Hayden Christensen(debo decir que me sorprendió bastante la caldidad de su actuación, nunca pensé que lograría salir de Anakin Skywalker). Esta película cuenta la historia real de Stephen Glass, una joven y exitoso perdiosta de la revista New Republic, una de las publicaciones más prestigiosas de Estados Unidos. Glass había ascendido de forma increíble en su profesión, ganando fama y prestigio a través de artículos innovadores y llenos de humor. Hasta que se descubrió que la mayor parte de ellos eran falso, creaciones de su imaginación. A lo largo de la película, Glass deja de ser visto por los espectadores como un encantador joven para convertirse en un mitómano cuyo comportamiento ya raya en lo sociópata, que hasta el último instante, ya con todas sus mentiras desbaratdas, sigue buscando la forma de quedar como una víctima inocente que jamás hizo nada malo. Fue finalmente despedido y todas sus mentiras salieron a la luz, pero en cierto modo, personalmente, no pude dejar de estar impresionada. Bajo los anteojos y la deslumbrante sonrisa, Glass era un manipulador experto, sabía como manejar las emocioens humanas, como agradar y como causar lástima según la ocasión lo requiriera. Y a la vez que pregonaba sobre la neecsidad de ghechos verídicos y exactitud en el periodismo, inventaba historias sin el más mínimo fundamente real y las publicaba en una serie revista sin siquiera pestañear. Lo más gracioso del caso es que mintióy manipuló, y a la larga si que consiguió fama. No muchos tenemos una película basada en nuestras vidas.
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